El líder del PP, Pablo Casado, ha decidido dejar crecer su barba sin control para que cuando tenga que sentarse a negociar los ‘Presupuestos Generales’ con los diputados y diputadas de Unidas Podemos y PSOE, no desentonar y parecer un “perroflauta” más.

Según hemos podido conocer en Cabronews, el día que se encuentren, Casado se pondrá un poncho boliviano, una riñonera de cuero e irá provisto de una guitarra y algunos porros para intentar entender a los representantes de Unidas Podemos en las negociaciones.

“Aparte de ir desaliñado, la semana anterior a la reunión intentaré no ducharme ni lavarme los dientes, tengo que parecer uno de ellos para ganarme su confianza y cuando lo consiga poder convencerlos para que apoyen mis intereses y los de todos los españoles de bien”, confesó Casado a su gabinete de asesores.

“Si voy oliendo bien, bien afeitado y con los dientes y uñas limpias desconfiarán de mí. No están acostumbrados a oler perfumes caros ni gomina y esos puntos los tendré en cuenta a la hora de negociar lo mejor para España, sin levantar sospecha, ni parecer un facha más”, sentenció Pablo Casado ante sus asombrados asesores.