Manuel Udópata, joven malagueño de 30 años, consiguió perder durante el día de ayer, jugando a las máquinas tragaperras en el casino de Marbella en Puerto Banús (Málaga), casi 1 millón de euros, tras haberlos ganado en el sorteo de la la lotería Primitiva varias horas antes.

“¡No para de darme bonos!, ¡Esta máquina está calentita!”, repetía una y otra vez Manuel, según testigos presenciales. “¡Mirad dos diamantes azules, casi me toca el premio!” exclamaba mientras desperdiciaba el premio íntegro de la primitiva en las maquinitas, según uno de los testigos.

“Después de gastarse hasta el último euro ganado en La Primitiva, vi como Manuel se echó mano al bolsillo y encontró una última moneda de 2 euros, con la que consiguió lograr los tres diamantes azules. Le tocó un premio de 80 euros después de más de 5 horas jugando y casi un millón de euros gastados, pero el hombre rompió a llorar de la alegría”, afirmaba Alfonso, uno de los empleados del casino.

“Recogió sus 80 monedas de euro de la caja y dejó de jugar. A continuación se dirigió hacia la zona de bar del casino y compró una botella de champán y lo descorchó gritando: ¡Hoy es mi día de suerte! ¡Me ha tocado La Primitiva y los tres diamantes azules!” aseguraba Enrique, uno de los camareros del casino.

“Salió por la puerta grande, como un torero cuando consigue cortar las dos orejas y el rabo de un toro de lidia, pero sin un euro en el bolsillo. ¡Hay que ser gilipollas!”, sentenciaba uno de los guardas de seguridad del casino.