El que fuera rey de España entre 1975 y 2014, Juan Carlos I, no estaría dispuesto a entregar voluntariamente su título de emérito para rebajar la tensión sobre la Corona después de las últimas noticias publicadas sobre el patrimonio del ex-monarca, y este martes, ha querido disipar las dudas sobre su honradez en este medio dejando claro que “nunca ha robado nada ni lo volverá a hacer”.

Aunque desde la Casa Real el plan que se ve con mejores ojos pasa por una renuncia voluntaria, Juan Carlos de Borbón no estaría por la labor: “¡cómo voy a renunciar ahora que estoy viviendo a cuerpo de Rey!. Además juro por Dios que voy a demostrar a todos los españoles que soy inocente de todas las mierdas que hablan de mí. Ni soy un ratero, ni un mujeriego”, añadió el emérito.

“No existe ningún tribunal que sea capaz de juzgarme, no tienen ni pruebas ni valor para hacerlo. Si existiera alguno que osara juzgarme, no creo yo que me declaren culpable y encima que me metan preso, eso sería histórico”, espetó.

Juan Carlos de Borbón también ha considerado oportuno aclarar que los 65 millones de Corinna de los que todo el mundo habla se los presto para “solucionar unos imprevistos sin importancia” pero que ya se los está devolviendo poco a poco.