Como ya pasó durante el Estado de Alarma Nacional, un vecino del barrio de Salamanca ha sacado su cacerola a la calle, esta vez, para mostrar su indignación contra Ayuso por no pensar en un gran colectivo, al prohibir la entrada a sus calles a personas de barrios del sur de Madrid que venían con el único fin de “distribuir alegría por nuestras esquinas”, según comentaba Jaime Dioh Gramo, vecino en cuestión.

Jaime asegura tener muchos apoyos, y esperanzas de que pronto darán solución al problema que están sufriendo él y muchos vecinos, aunque sin esconder su gigantesca crispación por el abandono que están sufriendo con las últimas medidas adoptadas.

“Es intolerable que con el estado de alarma de los rojos, al menos venía un muchacho disfrazado de repartidor de Glovo al portal de mi urbanización para traerme un pollo por 60€ y además, me regalaba las patatas y la Coca-Cola de 2 litros, eso se gestionó bien, no como ahora que nos tienen abandonados “, afirmó.

“Ahora ese chico no puede salir de su barrio a ganarse el pan porque no está dado de alta en la Seguridad Social y hay muchos controles. Otra cosa que no entendemos, la cantidad de policías que se ven por esos distritos, estarán disfrazando de policías a toreros y a curas para darles un empujón, algo positivo tendremos que sacar de esta situación de desamparo”, concluyó Jaime Dioh Gramo muy afectado.