Tras jugar al pádel con una amiga en un céntrico y pijo centro deportivo de Madrid, Felipe Juan Froilán de Marichalar atendió a los periodistas que se acercaron para preguntarle sobre la turbia situación que está pasando su abuelo Juan Carlos. Momento que Froilán se sintió acorralado, mostrando una actitud sospechosamente inquieta.

Muchos de los asistentes que allí se arremolinaron, vieron como a Froilán le temblaba tanto el pulso que hasta las pelotas de pádel que llevaba en las manos se cayeron al suelo y víctima de los nervios se le oyó decir ‘Salam Aleikum’, cuando lo que quería decir era ‘Buenos Días’ para devolver el saludo a los periodistas que lo acribillan a preguntas.

“Me he equivocado, cohones”, dijo con acento gitano cuando se dió cuenta que saludo en árabe. También, entre otras cosas, las preguntas buscaban explicaciones al presunto blanqueo de capitales del anterior Jefe del Estado, a lo que Froilán dijo: “Dejarme irme que tengo clase en una academia para aprender a hablar árabe y voy con la hora pegá en er culo, grasias por preguntar, enga ustede”, volvió a decir con acento gitano.

Fuentes cercanas a la Casa Real, aseguran que el pequeño Borbón quiere prepararse para hacer de intérprete a su abuelo, convertirse en su mano derecha y único heredero. Al renunciar su hijo Felipe Vl a la herencia, lo que Don Juan Carlos pueda conseguir llegar a tener, se lo dejará todo en herencia a su nieto favorito.