Tras retirarle su hijo, el rey Felipe VI, los 161.000 euros de asignación anual que recibía del presupuesto de la Casa Real, el rey emérito, Juan Carlos I, ha hecho pública esta misma mañana su decisión de solicitar el Ingreso Mínimo Vital.

“No tengo un euro”, afirmaba Juan Carlos en una rueda de prensa en Zarzuela. “Me veo obligado a solicitar la prestación del Ingreso Mínimo Vital que ofrece el Gobierno” insistía.

“Espero que me aprueben la prestación porque vivo en precariedad absoluta en el palacio de la Zarzuela. Mis sirvientes tienen más dinero que yo”, aseguraba Juan Carlos.

“Uno de mis sirvientes me ha dicho incluso que si me veía muy apurado me hacia un Bizum de 50 euritos mensuales para al menos poder asistir a los viajes del Imserso. Esto de ser un tieso no va conmigo”, afianzaba el padre de Felipe VI.

“No sé si me va a llegar con el dinero de la prestación para seguir con el ritmo de vida que estaba acostumbrado a llevar, pero seguro que algo me ayuda”, sentenciaba el rey Emérito.