Hoy hemos conocido un datos que nos ha dejado profundamente atónitos por el grave descenso de la cultura en nuestro país, según una encuesta del Instituto Nacional de Estadística un alto porcentaje de nuestros jóvenes no han perdido la conexión con el origen de los alimentos.

A la creencia mas que generalizada de que la leche procede de las estanterías de los supermercados, se suma este extraño pensamiento de situar al adobo como un miembro del mundo marino en lugar de un tipo de aliño para carnes y pescados.

El motivo de semejante error puede tener su origen en el popular uso de esta técnica culinaria para condimentar algunos pescados, especialmente el cazón o el pez espada. Por lo que los jóvenes han terminado por asociar el pez con el adobo, dando lugar a una nueva especie que podríamos denominar como el pez adobo.