Los recortes en materia sanitaria en Andalucía han traído como consecuencia acontecimientos de lo más variopintos, pero nada comparado con lo que le sucedió a esta anciana.

La semana pasada, se personó Doña Angustia, octogenaria sevillana, en el hospital de dicha provincia con su marido Don Jacinto, con evidentes signos de “ninguna vida” buscando una solución a esta patología.

La sorpresa de la señora fue mayúscula cuando el médico de urgencias, el Doctor Peligro, disculpándose por los escasos recursos que posee el hospital, le comunicó que no puede darle cita para el especialista hasta agosto.

A la salida del hospital un equipo de esta casa interceptó a Doña Angustia que en declaraciones muy acaloradas le echaba la culpa al gobierno aclamando, “Estos putos políticos se lo han cargado todo”, “voy a tener que convertir mi dormitorio en un cuarto frío como el de las carnicerías”.

Su marido por contra, el señor Jacinto, no hizo declaraciones.