En unas declaraciones que han dejado boquiabierta a media España y escandalizada a la otra media. El Rey ha reconocido que siempre había sido muy de Aznar, pero desde que Pablo Iglesias llegó al panorama político lo encandiló con esa melena, ese aire revolucionario y esas proclamas anticapitalistas.

“Yo siempre he sido muy revolucionario pero aquí en la familia eso está mal visto, y desde chicos nos meten el miedo en el cuerpo de que como sigamos por ese camino vamos a terminar como el tito Pocholo”.

“Iglesias me ha conquistado como político, pero desde que anda con Pedro Sánchez se ha vuelto un poco liberal”, “a veces cuando hablamos de política me dice joder Felipe que radical eres, y yo le digo tú antes no eras así, has cambiado”.

“Por otra parte estoy fascinado con su buen gusto”, “ya quisiera yo que el Palacio de la Zarzuela fuera tan lujoso como el casoplón de Iglesias”, manifestaba el Rey con lágrimas en los ojos.

“Todos los sábados por la tarde vamos Leticia y yo al casoplón de Iglesias y echamos una partida de paddel con Irene y con él”, “a veces incluso invitamos a Echenique que hace de juez de silla”, ha concluido el Rey esbozando una sonrisa evocadora.