Increíble pero cierto. Esta misma mañana saltaba la sorpresa al poner de manifiesto un pastor de ovejas de La Mancha que había encontrado un prado, en el que por muchas vueltas que le diera al dial del transistor, no conseguía sintonizar la conocida emisora religiosa.

Romualdo Vejas, pastor de toda la vida, ha pasado de ser un tipo corriente de su pequeña localidad a casi una estrella del rock en pocas horas. Un ejército de medios se agolpa en la puerta de su pequeña explotación ganadera para conocer de primera mano las sensaciones de Romualdo. Aquí un fragmento de sus palabras:

“Yo aún no salgo de mi asombro, el miedo que yo he pasado no se lo deseo a nadie, esa sensación de vacío infinito…”, “se me ponen los pelos de punta, ha sido como flotar a la deriva por el espacio”, “en la vida pensé que iba a vivir esa experiencia”, “yo no soy creyente ni nada, pero en algunos prados el móvil se queda sin cobertura, no se escuchan ni los pájaros y la única compañía que me queda es esa simpática emisora hablando de Dios y rezando”.

Por su parte, el portavoz de Radio María, que tampoco salía de se asombro, ya ha declarado que han encargado una antena el doble de grande para que una situación similar no vuelva a darse nunca.