Pablo Casado ha protagonizado esta mañana un curioso suceso al confundir a Albert Rivera con un espejo.

El hecho se ha producido cuando ambos políticos se han cruzado en el baño del congreso y Casado ha sacado un peine que siempre guarda en el bolsillo interior de su chaqueta y ha comenzado a peinarse delante de Rivera el cual atónito ha comenzado a imitarlo.

Casado ha salido del baño al cabo de un buen rato y ha sido Rivera el que ha narrado los hechos a la prensa.

“Primero he comenzado a imitarlo porque me estaba haciendo gracia, pero luego he tenido que seguir porque me daba pena y a la vez preocupación, porque si hago un gesto distinto podría haber entrado en shock”, “si llego a hablarle se caga”. Comentaba el líder de la formación naranja entre risas.