Esta mañana hemos conocido un suceso que bien podría ser la historia de cada uno de nosotros.

Se trata del caso de María Pañá, una mujer optimista que todo lo guarda para cuando pueda hacer falta, y la ropa como es normal no iba a ser una excepción. Como todo hijo de vecino, María fue cogiendo algún kilillo de más con los años pero, como nos pasa a todos, siempre pensó que los perdería.

Pero nada más lejos de la realidad después de cinco años empezando dietas frustradas al tercer día y de varias visitas al Decathlon para comprar zapatillas de deporte, que terminan convirtiéndose en zapatillas de andar por casa sin haber hecho un solo km. María ha decidido que es el momento de vaciar medio armario y dejar paso a su talla actual.

Una de nuestras reporteras, de talla 38, ha acudido a casa de María y allí se la ha encontrado entre prendas de todos los tipos, estas han sido sus palabras: “toma este pantalón, monísimo, llévatelo, ese te queda estupendo, pruébatelo”, “toma ¿no quieres este jersey?, 5 € me costó en las rebajas”, en definitiva no hemos podido conseguir declaraciones muy claras, pero al menos nuestra reportera ha renovado todo su armario.