Tras varios meses haciendo lo imposible para que todo el mundo le dejara de votar, por fin Rivera ha podido cumplir su sueño de abandonar la política y dedicarse a viajar con su gran amor, la cantante Malú.

“Estoy loco por coger el autobús con mi chica y recorrer todos los rincones de la geografía española pero eso sí, sin mítines, que además siempre me los ponían en el Pais Vasco y en Cataluña y se liaba parda, era agotador”.

“Lo cierto es que no me atrevía a dar el paso, pero ahora me doy cuenta de que gracias a lo del perro Lucas y el adoquín, he podido salir del hoyo en el que me encontraba”, nos confiesa un feliz Rivera.

“Quiero empezar desde abajo, conduciendo el autobús, después pasaré a llevarle el sonido en los conciertos, y por último quiero ser su manager…con la experiencia que he adquirido en Ciudadanos a ver si con el tiempo consigo que vaya viniendo menos gente a los conciertos y podamos pasar más tiempo juntos”.