Acaba de llegar a nuestra redacción el sorprendente caso de José Luis Pérez Oso, un vecino del municipio alicantino de Yecla, al que hace unos años le diagnosticaron en un reconocimiento ocular que tenían un ojo vago y por no tratarlo bien, se le ha contagiado al cuerpo entero.

Desde Cabronews hemos cogido el primer tren con destino a Yecla en busca del Sr. Pérez Oso, para recabar más información de porqué dejó que la patología que le diagnosticaron años atrás en un ojo se le expandiera de esta manera a todo el cuerpo. Aquí su testimonio.

Jamás pensé que se pudiera expandir. Mi visita al oculista fue porque un ojo se me cansaba más que el otro, estudiaron mi caso y decidieron ponerme un parche del color más feo que existía”.

“Tanto fue el cachondeo de amigos y familiares que decidí quitarme el parche y no volver a esa consulta de oftalmología, ese fue mi fallo”.

“En cuestión de dos meses me invadió una mezcla de desgana y pereza muy grande debido a no curarme bien el ojo vago. A día de hoy no hay tratamiento para mí problema”, asegura José Luis recostado en su sofá entre bostezos.