“Nos hemos quedado cortos con el casoplón, deberíamos haber comprado uno más grande”, ha manifestado el líder de Unidas Podemos entre lagrimas a su mujer al confirmarse la investidura de Sánchez como presidente del Gobierno y la suya como vicepresidente.

“Yo no podía imaginarme que iba a salir como vicepresidente del Gobierno si lo llego a imaginar me hubiera comprado el casoplón del vecino de enfrente que estaba en venta y tenía el doble de metros cuadrados que el mío”.

“Igual todavía estoy a tiempo de intentar comprarlo, ahora que tengo mano en el Gobierno lo mismo consigo que el propietario me haga una rebajita en el precio”.

“Además seguro que también consigo que algún banco me facilite una hipoteca a un tipo de interés muy bajo o casi nulo, son todo ventajas el estar en el Gobierno, como para no llorar de felicidad”, ha sentenciado Iglesias entre lagrimas.