El calendario laboral de 2019 trae consigo una tremenda sorpresa. Debido a los puentes y la dificultad para cuadrar los días de fiesta el gobierno de Pedro Sánchez, dispuesto a morir matando, ha decidido atrasar el Jueves Santo hasta el viernes, eliminando de esta forma uno de los días de fiesta correspondientes a las fiestas de Semana Santa.

El terremoto político no se ha hecho esperar y tanto Casado como Rivera ya piden la cabeza de Sánchez servida sobre una bandeja.

Pedro Sánchez ha salido al paso de las acusaciones manifestando que, “España es un país laico, lo dice la constitución que nada más os sabéis el artículo que habla de pegar palos a los catalanes”.

Por su parte Iglesias ha sido aún más contundente cuando ha dicho “para sacar muñequitos de madera a la calle con dos días tenéis de sobra”

El conflicto está servido, habrá que estar atentos al desarrollo de los acontecimientos.