Según fuentes policiales, se cuentan por miles las denuncias a Camilo Sesto en los últimos meses por asustar a la gente en el Museo de Cera de Barcelona.

Uno de nuestros reporteros ha tenido el placer de trasladarse hasta Barcelona para entrevistarse con el celebre cantante. Os dejamos en exclusiva sus declaraciones.

“La idea se me ocurrió un día que haciendo turismo por la ‘Ciudad Condal’ entré al Museo de Cera, y mientras contemplaba una de las figuras que había allí modelada, observé como un grupo de niños que estaban de visita empezaron a pegarme chicles en la ropa y a pintarme garabatos con rotuladores pensando que yo era una de las figuras del museo”.

“En ese momento salté sobre ellos cantando mi canción más famosa, dando un susto a esos niños que jamas olvidarían. El grado de satisfacción que sentí fue comparable a un orgasmo. Desde entonces me he vuelto adicto a realizar a diario esta broma”, ha reconocido Camilo entre carcajadas.